Escena II
(FILEMÓN, ORANTE)
FILEMÓN
Reaviva los lirios a esa tez marchita789
y devuelve sus rasgos a esos ojos lánguidos,790
si una vez es preciso, y si sólo Aristo791
reparar puede el brillo de este triste rostro.792
Concedo a tus deseos este amante agraciado,793
por quien tu pasión tanto me ha atormentado...794
Mas ¿Qué rápido cambio ha alterado este rostro?795
¿Acaso no apruebas esta feliz unión?796
¿Aristo ya no es centro de todas tus miradas?797
¿Ya es que estar no pretendes con este joven Marte?798
ORANTE
Sólo quiero morirme, dado que yo nací799
para siempre sufrir y vivir infeliz.800
FILEMÓN
¿Cómo, odias a Aristo?801
ORANTE
¡Ay! Tan sólo odio
el rigor del destino, tan contrario a mi bien.802
Permite que. en algún lugar agreste, aislado,803
pueda entregar al Cielo el resto de mi vida;804
donde ahorre a tus años tareas innecesarias,805
do mi placer más dulce sea no tener ninguno,806
donde pueda, ocupada con santos pensamientos,807
llorar la vanidad de mis errores pasados.808
FILEMÓN
Para llevar a cabo estas resoluciones,809
hay que tener un alma libre de inclinaciones;810
y seguir estas metas con mucho más tesón811
del que puede esperarse de tu voluble humor.812
¿Qué clase de arrebato ha inquietado tu mente813
y te ha hecho ver el mundo con tanto menosprecio?814
ORANTE
Exímeme al menos de un deber tan penoso;815
que mi razón conserve por siempre su función;816
que sólo tu deseo me prescriba las leyes:817
si no, que venga Aristo a la vez que la muerte.818
FILEMÓN
¿A qué se debe el cambio? ¿Qué talante tan súbito819
hizo objeto de odio un objeto de amor?820
Este joven hidalgo, tan apuesto, agradable,821
tan tierno a tu mente y querido a tus ojos,822
¿es que ya no te hiere con los mismos blasones?823
¿Acaso ya no sientes el poder de su encanto?824
ORANTE
Señor, para execrarlo tengo temas más fuertes;825
te ruego que me ahorres inútiles informes.826
FILEMÓN
No, quiero saber todo.827
ORANTE
¡Ay ¿Qué puedo decirte
para que en mí no pienses como un tema de risa,828
si nuestros resquemores y recientes debates829
pasan en vuestras mentes por simples travesuras?830
Aristo esta mañana, en este mismo sitio,831
ha venido a abordarme con enorme audacia,832
y tan mal me ha hablado, sin causa ni propósito,833
que dudé que estuviera él en su sano juicio:834
Orante, me espetó: “no seas tan vanidosa835
como para pensar que has causado mi pena;836
tu atractivo es vulgar y tus destellos falsos,837
a menos que notaras en ti más de cien lacras:838
tus amantes te loaban, si es que te estimaban;839
yo sólo me sonrojo por haberte amado,840
y sin pesar devuélvote una inclinación841
que adquirí sin esfuerzo y ninguna intención.”842
Allí lo vi partir con tanta indolencia,843
que sería incorrecta en mi perseverancia,844
y que le ofrecería, en mi inclinación,845
un justo fundamento para su presunción.846
FILEMÓN
Ingenua, los desprecios prueban amor extremo,847
y tú debes amarlo por su propia ofensa:848
¿crees que una mente levemente afectada849
tanto envidiado habría el bien de Lisimán?850
Habría acusado tan sólo al destino,851
y a la necesidad que lleva al matrimonio;852
mas un pecho afligido, y harto de suspirar,853
en estas ocasiones nada venerar puede;854
el colmo de su amor lo obliga a quejarse,855
y, al no esperar ya nada, nada que temer tiene.856
Mas no deliberemos de la necesidad;857
el yugo aceptar debes de una unión concertada.858
((Se marcha))
ORANTE
(sola) ¡Dura y penosa ley que impone el nacimiento,859
domar nuestros deseos a nuestra obediencia!860
((Se marcha))
Escena VII
(ORANTE, CELIREA)
ORANTE
Sólo espero la muerte, sólo yo la reclamo,920
ya que todo es contrario a mi felicidad,921
y veo amanecer sólo para sufrir.922
CELIREA
¡Cielos! ¿Qué ha pasado? ¡Qué triste está este rostro!923
Señora, ¿qué os ocurre?924
ORANTE
Temo encontrarme a Aristo:
un padre opresivo me abandona a sus ansias,925
y su poder se opone a todo lo que quiero.926
CELIREA
Un caso como este es de tanta importancia927
que no puede ofenderse por vuestra resistencia.928
Esta santa unión de las inclinaciones,929
primera es en el rango de las libres acciones;930
allí ingenuamente se libera una mente931
para no acatar la ley del nacimiento;932
allí hay que atreverse, y que un pecho abatido933
hace de la obediencia una virtud cobarde.934
ORANTE
De ahí que mis propósitos y todo mi poder935
tiendan a renovar mi primera alianza;936
Lisimán debe mi ansia a la indiscreción937
de este indigno objeto de mi predilección:938
ahora, pensando en él, he visto en la ventana939
que da a su jardín, a uno de los suyos,940
a quien le expresé que le avisara que fuera941
a la casa de Eliante, donde quiero hablarle:942
pues verlo en nuestra casa, no me lo autoriza943
el deseo de mi padre.944
CELIREA
Pues manos a la obra,
y no prestéis oído a la severidad945
de los que en este punto tienen poco derecho;946
separé a Lisimán de su última amante:947
un magnífico ejemplo siguió a mi esperanza;948
paso por ser Lisandro en la estima de todos,949
y Rosinda me estima en calidad de esposo.950
Haced vos un buen uso de esta feliz treta,951
y el yugo sacudiros de una injusta coacción:952
vuestra dicha es de vos.953
ORANTE
No digas nada entonces;
voy a casa de Eliante y espero a Lisimán.954
((Sale))
Escena IX
(CELIREA, LISIMÁN)
CELIREA
Señor, iba a veros; mi Señora esta tarde965
no pudo abandonarse a la dicha de veros;966
su padre le prescribe el severo mandato967
de no desear la dicha de vuestro matrimonio,968
que sus deseos regulen por su autoridad,969
y que ya no se aferre a Aristo como amante.970
LISIMÁN
Entonces, que obedezca.971
CELIREA
¡Oh Dioses! ¿Esta nueva
no puede conmover a un amante tan fiel?972
Tan constante en amor, ¿lo sois en relaciones973
que arruinan la esperanza de vuestro afán común?974
¿Veis con vuestros ojos cesar vuestra esperanza?,975
¿creéis que ella sienta la misma indiferencia?976
LISIMÁN
Si otro puede o no apabullar su mente,977
yo estimo por igual sus deseos y desprecios;978
mi constancia, en su caso, me procura un remedio979
ligero como el mal, y que todos poseemos;980
me resultó muy fácil sanar mi inquietud:981
como hombre amé a Orante, y no sólo de paso.982
CELIREA
¡Oh Dioses! Causándole dolor e inquietud,983
¡cuán injusto os mostráis en vuestra ingratitud!984
Viendo, como yo veo, su excesivo dolor,985
no podríais, Señor, negarle unas lágrimas.986
Muy bien he conocido sus discretas pasiones;987
la sorprendí cien veces en reservadas quejas,988
en las que vuestro nombre surgía y me mostraba989
cuánto y con que rasgos su espíritu está herido.990
Mas, ¡ay! ¿Qué infortunio iguala su desgracia?991
Y, ¿cuál es su desdicha, al arder por el hielo?992
Su rostro está adornado de cualquier ornamento993
capaz de hechizar la mente de los amantes;994
¿tiene acaso defectos en alma o intelecto995
que os hayan impedido compartir su amor?996
¿Halláis en su vida una justa razón997
para a ella no quererla a título de amante?998
¿Qué podría decirle? ¿Con qué seguridad999
podré hablarle a ella de vuestra indiferencia?1000
Ella de vos espera el fin de sus tormentos.1001
¡Cielo, que ves su alma: castígame si miento!1002
LISIMÁN
No obstante, esta mañana, esta orgullosa amante1003
no lo manifestaba.1004
CELIREA
¿Y creéis a Orante?
¿Os aparta de ella mientras que se lamenta?1005
¿Y queriendo probar vuestra amistad la rompe?1006
Habéis amado poco, tenéis poca experiencia;1007
el ser perseverante es un mal para vos.1008
¿Cómo demostraréis vuestra fidelidad,1009
si con tan sólo un golpe ya os desalentáis?1010
¿para que la crean fiel, basta con que una Dama1011
os oiga hablar de suspiros y amor?1012
Son palabras comunes a todos los amantes;1013
el más indiferente es siempre desdichado:1014
si es verdad, el más sano, siente un cruel martirio;1015
el más libre es esclavo, y el más frío suspira.1016
La apariencia es dudosa, y sus signos perfectos1017
de un perfecto amor restauran los efectos.1018
Tan herida está Orante, y tan real es su pena,1019
Señor, que razón tiene de hurgar en vuestra herida,1020
y busca justamente, en esta elección,1021
por vía de amistad, la vía del cariño.1022
LISIMÁN
Mañana la veré, háblale de mi pena;1023
dile que ha dudado de un ardor verdadero;1024
que no hay tormento igual a los que yo he sufrido,1025
y que sólo mi aprecio ha roto mis grilletes.1026
CELIREA
Su incierto sentimiento proviene de los celos,1027
y vos podréis, Señor, curar su fantasía.1028
Sufriendo por vos sólo, ella también desea1029
ser el único objeto de vuestro dulce fin,1030
y tener quiere el alma de esa campesina1031
que en otro tiempo amasteis.1032
LISIMÁN
¿Cómo, el alma de Diana?
CELIREA
Si no, deseos y males serán vanos e inútiles:1033
pero contentaréis su espíritu en esto.1034
LISIMÁN
Dile que el interés por una belleza rara1035
no me conduciría a este proyecto bárbaro,1036
y que ella solicite para este acto odioso1037
a un más ardiente amante, y más adulador;1038
que yo celebro igual su frialdad y su fuego;1039
que el amor no habita en las almas brutales,1040
y que defendería a esta joven belleza1041
contra los hacedores de su brutalidad;1042
que Diana me es querida tanto como mi vida;1043
que yo la serviría como la he servido,1044
y me habrían admitido a vivir en su entorno,1045
si no hubiera nacido para abarcar sus bienes:1046
pero tengo parientes de genio intempestivo1047
que a mi felicidad prefieren mi fortuna.1048
CELIREA
¡Cuán ciegos vuestros ojos por débiles encantos,1049
si es que habéis sentido el poder de sus rasgos!1050
Conozco a esta muchacha, y ella no tiene encantos1051
capaces de dañaros, dignos de vuestras lágrimas;1052
a ojos de los aldeanos tiene ella cierto encanto;1053
pero, si lo admitís, ella no os agrada.1054
LISIMÁN
Me agrada tanto como tus palabras me ofenden;1055
mas tú sirves a Orante, y por eso la defiendes;1056
tu celo es estimable, y tu clase social baja1057
me obliga a excusarte por tu indiscreción.1058
CELIREA
El amor que os tenía la hacía muy bella;1059
pero, al ya no amaros, ¿cómo la juzgaríais?1060
El cambio del destino puede cambiar la mente,1061
variando amor ardiente en tímido desprecio.1062
LISIMÁN
Mas ¿Qué clase de cambio acaece a las pastoras?1063
CELIREA
Un hombre que trafica en mares extranjeros1064
se encargó de papeles de mercaderes muertos,1065
parientes de esta chica, y ricos en tesoros:1066
se piensa que le han dado fundadas esperanzas,1067
ya que letras de cambio le han dado garantías;1068
el autor de la nueva, primo es de Orimán,1069
y se dice de él que ha llegado hoy mismo.1070
LISIMÁN
¡Oh Dioses! ¿Qué me dices? ¿Puedo al saber la nueva,1071
posponer un momento el ver a esta belleza?1072
CELIREA
(alzando la voz) Traidor, ¿qué esperas sino perder tus pasos,1073
si, incluso al hablarle no muestras conocerla?1074
¡Te consumes por Diana, bárbaro, insensible,1075
mas cede tu pasión a tu talante avaro!1076
¡Te consumes por Diana, y tu pecho abatido1077
pone en una balanza su riqueza y virtud!1078
No, lo que tu voz dice, tu pecho lo reprueba;1079
el Cielo ha puesto un alma de cieno en tu cuerpo,1080
un alma inaccesible a las bellas pasiones,1081
y no tiene otro objeto que el de las posesiones.1082
Mira mi cara, ingrato, yo soy esa Diana,1083
esa abyecta ignorada e infame aldeana,1084
esa humilde pastora, y la mujer, no obstante1085
con la que habrías hecho una elección juiciosa,1086
cuya humilde clase otrora común era,1087
mas cuyas cualidades realzaron su fortuna.1088
No es sólo grato el oro, y bajo estas ropas1089
a veces la virtud se propició amantes.1090
Finalmente, un cambio ha llegado a mi suerte.1091
y me hace conocer a la que te cautiva;1092
la ciega deidad que rige a los humanos1093
por fin me ha abierto sus liberales manos,1094
tengo con qué comprarte, y con qué defenderme;1095
ella que disponía el decidir por mí.1096
LISIMÁN
¡Dioses! La que veo es Diana.1097
DIANA
Sí, es la que tus ojos
han tenido el poder de atraer a estos lugares,1098
la que muere de amor por un alma traidora,1099
la que se ha limitado a servir a tu amante,1100
que su libertad pierde y, vuelve su honor dudoso,1101
y al seguir a un ingrato descuida su respeto.1102
LISIMÁN
(de rodillas) Castiga, bella Diana, a un bárbaro, a un pérfido,1103
traidor en quien amor rige tan temeroso,1104
y que forzar no pudo el fallo irrevocable1105
de un padre enamorado sólo de su interés.1106
De traición califico esta clara impotencia,1107
y a mi ofensa añado mi propia confesión;1108
ya que el Cielo es testigo de que esta alma cobarde1109
sólo reconoció a su primer triunfador,1110
que siempre tu figura fue cara a mi intelecto,1111
que el tiempo no ha podido tu imagen deshacer,1112
que más bien traté de suprimir con mis lágrimas1113
el tiránico fallo de amar en otro sitio.1114
Hoy, si el destino nos fuera tan propicio1115
como para engañar a la ciega avaricia,1116
o hechizar al senil del vano brillo del oro,1117
(lo he jurado cien veces, y lo sigo jurando),1118
podrían tus deseos desentrañar los míos,1119
y yo poseería sólo el bien al que aspiro.1120
DIANA
Si el oro ajustar puede sus deseos a los nuestros,1121
ya nada atrasa nuestros inocentes placeres:1122
considerémonos ya bajo una ley común,1123
y ven a consultar al autor de mi fortuna;1124
está con Orimán.1125
LISIMÁN
Mis sentidos se arroban,
y, en este embeleso, dudo de que esté vivo.1126