ESCENA I
(Entran César, Agripa, Dolabela y Mecenas, con otros consejeros de guerra)
CÉSAR
Ve hasta él, Dolabela, y aconséjale que se rinda.2368
Dile que en su condición, no son sino burlas2369
sus excusas y evasivas.2370
DOLABELA
Así lo haré, César.
([Sale])
(Entra Dercetas con la espada de Antonio)
CÉSAR
¿Qué significa esto? ¿Quién eres tú que así te atreves2371
a presentarte ante nos?2372
DERCETAS
Dercetas es mi nombre,
y a Marco Antonio servía, digno como nadie2373
del mejor servicio. Mientras tuvo fuerzas para dar órdenes2374
fue mi dueño, y mi vida dediqué a servirle2375
y a luchar contra quienes le odiaban. Si a vos os place2376
aceptarme entre los vuestros, como fui para él2377
seré para César. Si no queréis mi servicio,2378
os entrego mi vida.2379
CÉSAR
¿Qué estás diciendo?
DERCETAS
Digo, César, que Antonio ha muerto.2380
CÉSAR
El estallido de noticia tan grande merecería2381
mayor estrépito. Debiera la esfera de la tierra2382
haber plagado de leones las calles de sus ciudades,2383
y de hombres sus cubiles. La muerte de Antonio2384
no es sólo la ruina de un cuerpo; ese nombre valía2385
la mitad del mundo.2386
DERCETAS
Ahora está muerto, César.
No por condena dictada por la pública justicia,2387
ni por la daga de un sicario. Esa misma mano2388
que escribió en sus actos el honor de su dueño,2389
con el coraje que su corazón pudo prestarle2390
su propio corazón ha atravesado. Esta es su espada;2391
la he robado de su herida. Miradla: teñida está2392
con la más noble sangre.2393
CÉSAR
¿No os entristece, amigos míos?
Que los dioses me revoquen, si esta noche no basta2394
para inundar los ojos de un rey.2395
AGRIPA
Y es extraño
que la naturaleza nos fuerce así a lamentar2396
los actos que más perseguimos.2397
MECENAS
Sus faltas y sus honores
combate entre sí libraban.2398
AGRIPA
Nunca fueron guiados los hombres
por espíritu tan singular, pero vosotros, ¡oh, dioses!, defectos2399
nos concedéis para hacernos humanos. César está afectado...2400
MECENAS
Tan inmenso es el espejo que se abre ante sus ojos2401
que por fuerza ha de verse a sí mismo.2402
CÉSAR
¡Oh, Antonio!
¡Para llegar hasta aquí te he perseguido! A veces es necesario2403
que sangremos del cuerpo nuestros males. Inevitablemente2404
habías de presenciar el día de un declive semejante,2405
o asistir yo al tuyo. No hay espacio suficiente en el mundo2406
que pudiéramos compartir. Aún así, deja que por ti llore2407
lágrimas tan reales como la sangre del corazón,2408
¡Que tú, mi hermano y camarada de rivalidad2409
en las más altas empresas, igual mío en el imperio,2410
amigo y compañero en el frente de las guerras,2411
brazo y arma de mi propio cuerpo, y corazón2412
donde prendían mis pensamientos... que nuestras estrellas,2413
imposibles de conciliar, hayan de dividir2414
de esta forma nuestra igualdad! Oídme, buenos amigos...2415
Aunque mejor será que os lo diga en ocasión más oportuna...2416
El asunto que ha traído aquí a este hombre se asoma su rostro;2417
oiremos lo que tenga que decir.2418
Entra un egipcio ¿De dónde vienes?
EGIPCIO
De Egipto, todavía, la reina, mi señora,2419
confinada en su última posesión, su mausoleo,2420
de vuestras intenciones instrucción requiere.2421
Así podrá disponerse a la imposición2422
que de ella se exige.2423
CÉSAR
Dile que no pierda su coraje.
Pronto sabrá de nosotros con mensajes nuestros,2424
y que para con ella serán honrosos e indulgentes2425
las decisiones que determinamos. César no puede2426
vivir y ser descortés.2427
EGIPCIO
¡Así te preserven los dioses!
(Sale)
CÉSAR
Venid aquí, Proculeyo. Iréis vos a decirle2428
que no es nuestra intención humillarla. Prodigadle2429
los consuelos que requiera el grado de su dolor,2430
no sea que algún gesto mortal de su grandeza2431
consiga derrotarnos. Su presencia, viva, en Roma2432
hará que nuestro triunfo sea eterno en la memoria. Id,2433
y traednos al instante noticia de su respuesta,2434
y también de su inclinación.2435
PROCULEYO
¡Así se hará, César!
(Sale)
CÉSAR
Galo, vos le acompañaréis. ¿Dónde está Dolabela?2436
Quiero que también le acompañe.2437
CÉSAR
¡Dejadlo! ¡No le busquéis! Ahora recuerdo2438
en qué está ocupado. Estará dispuesto en su momento.2439
Vayamos a mi tienda. Allí quiero haceros saber2440
el desagrado con que me vi involucrado en esta guerra2441
y la calma y la prudencia de mis cartas conciliadoras.2442
Venid con nos, y veréis pruebas de cuanto os digo.2443
(Salen)
ESCENA II
(Entran Cleopatra, Carmia e Iras)
CLEOPATRA
Comienza mi desolación a convertirse2444
en otra vida mejor. ¡Qué poca cosa, ser César!2445
¡No es él la Fortuna, él es sólo su siervo,2446
un ministro de su voluntad! La grandeza estriba2447
en llevar a cabo el acto que finaliza todos los actos,2448
que encadena los azares, y todo cambio detiene.2449
Dormir, para no probar ya más el estiércol2450
que nutre al mendigo y a César.2451
(Entra Proculeyo)
PROCULEYO
César me envía con saludos para la reina de Egipto,2452
y os insta a que decidáis cuáles sean los favores2453
que esperáis obtener de su gracia.2454
CLEOPATRA
¿Cómo os llamáis?
PROCULEYO
Proculeyo es mi nombre.2455
CLEOPATRA
Antonio
os mencionó; dijo que de vos podía fiarme...2456
Pero ahora, ¿qué puede importar que me engañen?2457
¿Para qué me sirve ya la lealtad? Si vuestro señor2458
quiere ver mendigar a una reina, habéis de decirle2459
que la majestad no debe, respetando su decoro,2460
mendigar menos de un reino. Si así le place2461
conceder a mi hijo las conquistas de Egipto,2462
me dará tanto de lo que es mío como pueda2463
yo de rodillas agradecerle.2464
PROCULEYO
No perdáis el ánimo.
Habéis caído en manos nobles; nada habéis de temer.2465
Haced vuestra demanda con toda libertad a mi señor:2466
tan lleno está de clemencia que su gracia se desborda2467
sobre quien lo requiere. Permitidme que le informe2468
de vuestro dulce acatamiento, y en el encontraréis2469
un vencedor que ayuda os solicita para conceder2470
su gracia a quien de rodillas le requiere.2471
CLEOPATRA
Os lo ruego:
decidle que soy vasalla de su fortuna, y que le envío2472
la grandeza que ha conquistado. Aprendo a cada hora2473
lecciones de obediencia, y con mucho gusto querría2474
mirarle a la cara.2475
PROCULEYO
Así le informaré, noble señora.
Confortaos... Sé que vuestra condición tiene presente2476
aquel que la provocó.2477
([Entran Galo y algunos soldados por detrás])
GALO
Ya véis que era fácil sorprenderla...2478
– Custodiadla hasta que César llegue.2479
([Sale])
CARMIA
¡Oh, Cleopatra! ¡Mi reina! ¡Estáis presa!2480
CLEOPATRA
¡Vamos, vamos! ¡Sed ágiles, manos mías!2481
([Sacando un puñal])
PROCULEYO
¡No! ¡Deteneos!, señora!
[La desarma] ¡No os hagáis daño alguno! ¡Así quedáis a salvo,2482
no habéis sido traicionada!2483
CLEOPATRA
¿También de la muerte,
que a los perros libera de su agonía?2484
PROCULEYO
Cleopatra,
no hagáis desprecio de la bondad de mi señor2485
atentando contra vos misma. Dejad que el mundo2486
admire la indulgencia de sus actos; vuestra muerte2487
impediría que así fueran vistos.2488
CLEOPATRA
¿Dónde estás, oh muerte?
Ven hasta mí, ven, ven... Ven, y llévate a esta reina,2489
que vale tantos niños y mendigos...2490
PROCULEYO
¡Templanza, mi señora!
CLEOPATRA
Señor mío, no he de comer, ni de beber ya más, señor;2491
y si por una vez las palabras vuelven a ser necesarias,2492
diré que tampoco he de dormir. Saldré de esta casa mortal2493
en ruinas, haga César lo que haga. Sabed, señor, que yo2494
no iré a la corte de vuestro amo con las alas maniatadas,2495
ni pienso someterme ni una vez a la censura de los ojos2496
de la fría y casta Octavia. ¿Habré de sufrir que en lo alto2497
me coloquen a la vista de populacho, mientras me gritan2498
los insultos de Roma? ¡Mejor cualquier fosa en Egipto2499
me serviría de dulce tumba! ¡Mejor en el cieno del Nilo2500
dejadme yacer desnuda, y que las moscas del agua2501
me reduzcan al horror! ¡Mejor hacer un patíbulo2502
con las altas pirámides de mi país, y allí colgarme2503
de una horca de cadenas!2504
PROCULEYO
Estáis haciendo llegar
las imágenes del horror más allá de los extremos2505
del motivo que os da César.2506
(Entra Dolabela)
DOLABELA
Proculeyo, vuestro amo
César ya tiene noticia de aquello que habéis hecho,2507
y os ha mandado buscar. En cuanto a la reina,2508
queda bajo mi custodia.2509
PROCULEYO
Entonces, Dolabela,
a vos os encarezco que la tratéis con gentileza.2510
– A César referiré cuanto os plazca decirme,2511
si así queréis emplearme.2512
(Sale Proculeyo)
CLEOPATRA
Decidle que deseo morir.
DOLABELA
Noble emperatriz, ¿habéis oído hablar de mí?2513
CLEOPATRA
No podría deciros.2514
DOLABELA
Seguramente me conocéis.
CLEOPATRA
¿Qué importa, señor, lo que haya oído o qué conozca?2515
¿No reís cuando los niños o las mujeres cuentan sus sueños?2516
¿No es así como lo hacéis?2517
DOLABELA
No os entiendo, señora.
CLEOPATRA
¿He soñado que hubo un Antonio Emperador?2518
¡Ah, si pudiera repetir aquel sueño sería cierto2519
que existe ese hombre!2520
DOLABELA
Si me permitís, señora...
CLEOPATRA
¡Tenía el rostro de los cielos, y allí brillaban2521
un sol y una luna, que en su curso encendían2522
de luz el globo de esta tierra!2523
DOLABELA
Soberana majestad...
CLEOPATRA
Sus piernas cabalgaban el océano, y su brazo alzado2524
parecía la cresta del mundo. Su voz se afinaba al tono2525
armonioso de las esferas, si amigos eran quienes oían;2526
pero cuando sus amenazas hacían temblar de terror al orbe,2527
restallaban con el fragor del trueno. Hasta su bondad2528
nunca llegó el invierno; otoño eterno parecía,2529
más feraz cuanto más se cultivaba. Sus placeres,2530
como delfines, la espalda asomaban cubriendo2531
el elemento que habitan. En su séquito corrían2532
coronas y diademas, y se veían caer islas y reinos2533
como doblones de sus bolsillos.2534
CLEOPATRA
¿Creéis que pudo existir, o que pueda haber un hombre2535
como el que yo he soñado?2536
DOLABELA
No lo creo, mi señora.
CLEOPATRA
¡Mentís, y los dioses pueden oírlo!2537
Pero si existe, o alguna vez hubo un hombre semejante,2538
ahora está más allá del sueño. No puede competir naturaleza2539
con las extrañas formas que crea la fantasía, pero imaginar2540
un Antonio sería tal obra maestra que natura el arte vencería,2541
reduciendo a sombras sus imágenes.2542
DOLABELA
Escuchadme, señora:
Tan grande como vos es vuestra pérdida, y lo soportáis2543
como si respondierais a su peso. ¡Ojalá nunca llegue2544
más allá del deseo que persigo! Pero creed que yo siento,2545
golpeado por el eco del vuestro, un dolor que me atenaza2546
el corazón desde la raíz.2547
CLEOPATRA
Os doy las gracias, señor.
¿Sabéis vos las intenciones de César para conmigo?2548
DOLABELA
Me duele deciros lo que quisiera que supierais.2549
CLEOPATRA
Vamos, os lo ruego...2550
DOLABELA
A pesar de su nobleza...
CLEOPATRA
¿Me llevará entonces en triunfo?2551
DOLABELA
Lo hará, señora, lo sé.2552
(Trompetas)
(Entran Proculeyo, César, Mecenas y otros del séquito)
TODOS
¡Haced paso, llega César!2553
CÉSAR
¿Dónde está la reina de Egipto?2554
DOLABELA
¡Es el emperador, mi señora!2555
(Cleopatra se arrodilla)
CÉSAR
Alzaos. No habéis de arrodillaros ante mí.2556
Os lo ruego, Reina de Egipto, levantaos.2557
CLEOPATRA
Señor, los dioses
así lo quieren, que a mi dueño y soberano2558
deba obediencia.2559
CÉSAR
No aceptéis pensamientos tan penosos.
La memoria de las ofensas que nos habéis infligido2560
queda escrita en nuestra carne, pero serán recordadas2561
como avatares del azar.2562
CLEOPATRA
Señor único del mundo,
no sabría explicaros mi propia causa para librarla2563
de toda culpa, mas he de confesar que he sufrido2564
el peso de las ligerezas que ha menudo han provocado2565
la vergüenza de nuestro sexo.2566
CÉSAR
Sabed, Cleopatra,
que atenuarlas deseamos más que tenerlas en cuenta.2567
Si convenís en aceptar nuestros designios,2568
benévolos para con vos, habréis de encontrar2569
beneficio en este cambio. Si perseveráis, sin embargo,2570
en vuestro intento de hacer que de cruel me acusen2571
tomando de Antonio el ejemplo, nada conseguiréis2572
de mis leales propósitos, y serán vuestros hijos2573
quienes sufran la ruina de la que quiero defenderles,2574
si obtuviera vuestra confianza. Y ahora debo irme.2575
CLEOPATRA
Como queráis, señor. El mundo es vuestro, y nosotros,2576
blasón de vuestras conquistas, trofeos vuestros2577
colgaremos donde os plazca. Tomad, mi señor.2578
CÉSAR
Seréis vos quien me aconseje en lo que concierna a Cleopatra.2579
CLEOPATRA
He aquí el inventario: dineros, tesoros y joyas.2580
Todo lo que poseo, valorado en su justo precio,2581
excluyendo alguna bagatela. ¿Dónde está Seleuco?2582
SELEUCO
Aquí, señora.2583
CLEOPATRA
Este es mi tesorero. Dejad que declare, señor,2584
bajo juramento, que nada he guardado aparte2585
para mí misma. Di la verdad, Seleuco.2586
SELEUCO
Señora,2587
antes prefiero sellar mis labios, que bajo juramento2588
faltar a la verdad.2589
CLEOPATRA
¿Qué he dejado de mencionar?
SELEUCO
Suficiente para adquirir lo que habéis declarado.2590
CÉSAR
No os sonrojéis, Cleopatra. Por mi parte apruebo2591
la astucia de vuestra precaución.2592
CLEOPATRA
¡Ved, oh César!
¡Así convoca el éxito a sus fieles! Los míos son tuyos ahora,2593
y si nuestras fortunas mudasen, los tuyos serían míos.2594
La ingratitud de este cobarde Seleuco me provoca2595
la furia más salvaje. ¡Esclavo indigno! ¡Eres más falso2596
que el amor que se compra! ¿Qué haces? ¿Te escondes?2597
¡Corre a esconderte, que habré de arrancarte los ojos2598
aunque con alas huyeran! ¡Esclavo, villano sin alma, perro!2599
¡Ah, bajeza incomparable!2600
CÉSAR
Buena reina, dejadnos interceder...
CLEOPATRA
¡Oh, César, cómo quema esta vergüenza que me hiere!2601
¡Que vos os dignéis a venir hasta aquí para visitarme,2602
honrando con vuestra grandiosa presencia2603
la humillación de mi persona, y que uno de mis sirvientes2604
haya de aumentar la suma de mis desventuras2605
añadiendo sus maldades! Decidme, buen César;2606
por haber querido apartar algunas fruslerías,2607
pequeñeces sin consecuencia, objetos que sólo sirven2608
como regalo de amistades sin importancia, y algún tesoro2609
de mayor nobleza para rendir homenaje a Livia y a Octavia,2610
con los que ganar su favor ante vos... ¿Por eso he de sufrir2611
la acusación de alguien a quien he criado? ¡Oh, dioses!2612
¿Así queréis inclinarme en mi caída? – ¡Apártate de mi vista!2613
O te haré ver cómo arden los rescoldos de mi espíritu2614
entre las cenizas de mi infortunio. Si un hombre fueras,2615
de mí te habrías apiadado.2616
([Sale Seleuco])
CLEOPATRA
Que todos lo sepan: los más grandes hemos de rendir cuentas2617
por las cosas que otros hacen; y al llegar nuestro declive,2618
nuestros nombres responden por los méritos ajenos.2619
Así es como somos dignos de compasión.2620
CÉSAR
Cleopatra,
nada de cuanto apartasteis, o de cuanto habéis declarado2621
engrosará nuestra conquista. Vuestro es, y como vuestro2622
podéis usarlo a vuestro antojo. Nunca lleguéis a pensar2623
que César sea un mercader, que con vos discuta precios2624
de objetos que venden los mercaderes. Confortaos, pues,2625
y no hagáis una cárcel de vuestros pensamientos...2626
No, reina querida, nuestra intención es disponer de vos2627
según vuestro deseo nos aconseje. Debéis comer, y dormir...2628
Nuestro cuidado y nuestra simpatía quedan con vos,2629
y de vos ahora nos despedimos como vuestro amigo.2630
CLEOPATRA
Mi señor, y mi dueño...2631
CÉSAR
Nada de eso. Adiós...
(Trompetas. Salen César y su séquito)
CLEOPATRA
De palabras me llena, queridas mías, me llena de palabras2632
para que no sea noble conmigo misma. Escúchame, Carmia.2633
IRAS
Llega el fin, mi buena señora... Termina la luz del día,2634
y se acerca la oscuridad.2635
CLEOPATRA
Vuelve en seguida...
Ya he dado instrucciones: todo está preparado.2636
Anda apresúrate...2637
CARMIA
Así lo haré, señora.
(Entra Dolabela)
DOLABELA
¿Dónde está la reina?2638
CARMIA
Allí la veis, señor.
([Sale Carmia])
DOLABELA
Señora, fiel a mi juramento y a vuestras órdenes,2639
que mi amor por vos convierte en devota obligación,2640
os hago saber que César ha elegido a través de Siria2641
la ruta de su viaje, y ha dispuesto que en tres días2642
habréis de adelantaros vos con vuestros hijos.2643
Servíos de la noticia como elijáis. Yo he cumplido2644
así vuestro deseo, y mi promesa.2645
CLEOPATRA
Dolabela,
quedo en deuda con vos.2646
DOLABELA
Y yo a vuestro servicio.
Adiós, reina mía. He de volver junto a César.2647
(Sale)
CLEOPATRA
Adiós, y gracias. – Iras, dime, ¿en qué piensas?2648
Tú también, cual marioneta egipcia, serás expuesta2649
conmigo a los ojos de Roma. Y esclavos menestrales2650
con mandiles grasientos, cartabones y martillos2651
nos alzarán a la vista de todos. De su aliento espeso2652
y rancio de ranchos groseros quedaremos envueltas2653
y tendremos que beber de sus hedores.2654
IRAS
¡Los dioses nos libren!
CLEOPATRA
Sí, Iras, sí, así será ciertamente. Lictores obscenos2655
querrán palparnos como a putas, y vulgares poetastros2656
nos cantarán baladas desafinadas. Actorzuelos histriónicos2657
improvisarán a nuestra costa, llenando sus escenarios2658
de banquetes alejandrinos. Antonio será presentado2659
tambaleándose como un borracho, y yo habré de ver2660
a algún jovenzuelo chillando la grandeza de Cleopatra2661
entre gestos de ramera.2662
IRAS
¡No lo permitan los buenos dioses!
CLEOPATRA
Así será, no lo dudes.2663
IRAS
¡Nunca habré de verlo! Segura estoy, pues mis uñas2664
son más fuertes que mis ojos.2665
CLEOPATRA
Sólo esa es la manera
de hacer que fracasen sus planes, para así triunfar2666
sobre tan absurdos propósitos.2667
Entra Carmia ¡Bien, Carmia!
Vestidme, mujeres mías, como a una reina. Id a buscar2668
mis galas mejores. Quiero ir de nuevo a Cidno,2669
a encontrarme con Marco Antonio. Ve tú, amiga Iras...2670
En seguida, noble Carmia, ahora mismo despachamos.2671
Cuando cumplas este recado, tendrás mi venia para librar2672
hasta que acabe el mundo. Trae mi corona, y todo lo demás.2673
[Sale Iras] Ruido dentro ¿Qué es ese ruido?2674
(Entra un guardia)
GUARDIA
Ha llegado un campesino, señora,
que se empeña en presentarse ante Vuestra Alteza.2675
Dice que os trae higos.2676
CLEOPATRA
Hacedle entrar.2677
Sale el guardia ¡Que sea tan humilde el portador
de empresa tan noble! Trae consigo mi libertad.2678
Es firme mi decisión, y ahora ya no queda nada2679
en mí de mujer. Seré fuerte como el mármol2680
de la cabeza a los pies, y la luna inconstante2681
dejará de ser mi estrella.2682
(Entra el Guardia con un Gracioso)
GUARDIA
Este es el hombre.
CLEOPATRA
Vete y déjanos.2683
Sale el guardia ¿Traes ahí la preciosa serpiente del Nilo,2684
que mata sin causar dolor?2685
GRACIOSO
Cierto es que la traigo. Pero no seré yo quien os invite a tocarla, pues es inmortal mordedura su mordedura. Los que de ella mueren, nunca o casi nunca se recuperan.
CLEOPATRA
¿Sabes de alguno que con ella haya muerto?2686
GRACIOSO
De muchos, vaya que sí; de hombres y también de mujeres. Ayer mismo me contaban de una, mujer muy honesta, pero algo ligera de costumbres – que es cosa de criticar en las mujeres si no son honestas – y de cómo murió de una mordedura, y del dolor que sintió. En verdad, el suyo es fiel testimonio de la serpiente. Aunque quien se crea todo lo que le dicen, no se salvará ni de la mitad de lo que le hagan. De todas formas, nada es infalible, y esta serpiente no es una serpiente cualquiera.
CLEOPATRA
Ya puedes irte. Adiós.2687
GRACIOSO
Os deseo que disfrutéis de la serpiente.
GRACIOSO
Debéis pensar esto bien. Mirad que la serpiente que hará honor a su especie.
CLEOPATRA
Sí, sí, adiós...2689
GRACIOSO
Mirad que no habéis de fiar de la serpiente, ni confiarla sino a quien tenga juicio. Os digo que no es éste un buen bicho...
CLEOPATRA
No te preocupes; nos cuidaremos de ella.2690
GRACIOSO
Perfectamente. No le deis nada, os lo ruego, pues no merece lo que come.
CLEOPATRA
¿Crees que me comerá?2691
GRACIOSO
No me creáis tan necio como para no saber que ni el mismo diablo podría comerse a una mujer. Yo sé que una mujer es manjar de dioses, si es que el diablo no la adereza. Pero bien es cierto que estos cabrones de diablos pueden hacer gran daño a los dioses con las mujeres. De cada diez mujeres que hacen, cinco se las llevan los diablos.
CLEOPATRA
Basta. Ahora vete. Adiós.2692
GRACIOSO
Ya me voy, ya me voy... Pero os deseo que disfrutéis de la serpiente.
([Entra Iras, con la corona, túnicas y otras joyas])
CLEOPATRA
Vestidme con mi túnica; ceñidme la corona... Ya siento2693
en mí las ansias de lo eterno. Ya nunca más el jugo2694
de las uvas de Egipto habrá de bañar estos labios.2695
Vamos, dulce Iras, aprisa, aprisa.. Me parece oír2696
a Antonio que me llama. Puedo ver cómo se alza2697
para alabar mi noble acto. Ahora le oigo burlarse2698
de la fortuna de César, que los dioses nos conceden2699
para excusar luego su ira. Ya voy, esposo mío...2700
Mi coraje me hará digna de llevar así tu nombre.2701
Ahora soy fuego, y soy aire, y mis otros elementos2702
doy a la vida más baja. ¿Así? ¿Habéis terminado?2703
Venid, pues, y tomad de mis labios un último beso.2704
¡Adiós, buena Carmia, adiós, Iras querida! ¡Adiós!2705
Iras cae, y muere ¿Tengo el áspid en mis labios? ¿Por qué has caído?2706
Si tú y la vida os podéis separar tan dulcemente2707
será que la muerte acaricia como muerde los amantes,2708
un dolor que se desea... ¿Por qué no despiertas?2709
Si así desapareces, al mundo así le dices2710
que no merece tu despedida.2711
CARMIA
¡Disuélvete en la lluvia, nube densa, que así veamos2712
cómo lloran los propios dioses!2713
CLEOPATRA
¿Así me acusas de bajeza?
Si ella puede antes que yo ver el cabello rizado de Antonio,2714
por mi ausencia le preguntará, y será para ella el beso2715
que lleva a mi paraíso... ¡Ven, tú, mortal criatura!2716
Deshaz con tu diente afilado y con un solo golpe2717
este nudo intrincado de la vida... ¡Pobre necia venenosa!2718
¡Enfurécete, y acaba ya! ¡Ah, si pudieras hablar2719
y yo pudiera oír cómo llamas asno y estúpido2720
al gran César!2721
CARMIA
¡Oh, estrella de oriente!
CLEOPATRA
¡Calla, calla!
¿No ves cómo mama el niño de mi pecho2722
y que se adormece su nodriza?2723
CARMIA
¡Rómpete, corazón mío!
CLEOPATRA
¡Dulce como el bálsamo, suave como el aire, tan delicado!2724
¡Oh, Antonio! Sí, también de ti quiero probar...2725
¿A qué esperar –2726
(Muere)
CARMIA
¿En este mundo malvado? Adiós, entonces...2727
Ahora puedes gloriarte, muerte, pues yace contigo2728
la mejor de las novias. Cerraos, sedosos velos,2729
y que el áureo Febo no vuelvan a contemplar2730
jamás otros ojos tan regios. Tu corona ha caído:2731
la pondré en su lugar, y ya quedo libre...2732
(Entra corriendo la guardia)
PRIMER GUARDIA
¿Dónde está la reina?2733
CARMIA
No gritéis, que ahora duerme...
PRIMER GUARDIA
César ha enviado –2734
CARMIA
Un mensajero demasiado lento.
¡Ah! ¡Aprisa, ven pronto! ¡Ya casi puedo sentirte!2735
PRIMER GUARDIA
¡Eh, venid! ¡Aquí ocurre algo! ¡César ha sido engañado!2736
SEGUNDO GUARDIA
¡Buscad a Dolabela, el enviado de César! ¡Llamadlo!2737
PRIMER GUARDIA
¿Qué ha ocurrido, Carmia? ¿Qué obra es esta?2738
CARMIA
¡La mejor, y la más digna de una princesa2739
que desciende de tantos reyes!2740
¡Ah, soldado!2741
(Muere)
DOLABELA
¿Qué sucede aquí?2742
SEGUNDO GUARDIA
Todas muertas.
DOLABELA
Cuanto imaginabas,
César, se ha hecho ahora realidad. Tú mismo verás2743
ante tus ojos cumplido el acto terrible que en vano2744
quisiste prevenir.2745
(Entra César, con su séquito en procesión)
TODOS
¡Paso! ¡Abrid paso! ¡Llega el César!
DOLABELA
¡Ah, mi señor! ¡Demasiado cierto fue tu augurio!2746
¡Lo que tanto temías ha sucedido!2747
CÉSAR
¡Valiente hasta el fin!
Nuestros propósitos había adivinado, y como reina eligió2748
su propio camino. Mas, ¿cómo fue que se dieron muerte?2749
No veo rastros de sangre.2750
DOLABELA
¿Ha estado alguien con ellas?
PRIMER GUARDIA
Sólo un pobre campesino, que vino a traerle higos.2751
Aquí está su cesta.2752
CÉSAR
¿Envenenadas, entonces?
PRIMER GUARDIA
¡Oh, César!
Su dama Carmia vivía hace un momento. Pude verla2753
en pie, y hablando, mientras colocaba la corona2754
en la frente de su ama muerta. Parecía temblar,2755
y cayó al suelo de repente.2756
CÉSAR
¡Ah, noble debilidad!
Si fue veneno lo que tomaron, algún signo se vería2757
de hinchazón en el cuerpo. Pero parece dormida,2758
como si en sueños ansiara encerrar a su Antonio2759
en las fuertes redes de su gracia.2760
DOLABELA
Aquí en su pecho
parece haber señal de sangre, y la piel henchida;2761
también aquí, en el brazo.2762
PRIMER GUARDIA
Es el rastro de un áspid, y esas hojas de higuera2763
están manchadas del limo que dejan las serpientes2764
en los juncos a orillas del Nilo.2765
CÉSAR
Es bien probable
que así muriera. Sus médicos ya me han avisado2766
de las continuas preguntas con que les perseguía2767
para hallar maneras de morir sin dolor. Extendedla2768
sobre su lecho; y del mausoleo sacad a sus damas.2769
Hemos de enterrar su cuerpo junto a su Antonio.2770
No habrá otra tumba en la tierra que contenga2771
amantes de mayor fama. Sucesos de tanta altura2772
afligen a quienes su causa fueron, y de esta historia2773
piedad no menor inspira que la gloria de aquél2774
por cuyo medio llegaron a un final tan lamentable.2775
Que nuestro ejército les rinda homenaje funerario,2776
y, luego, ¡a Roma! Venid, Dolabela, seréis vos2777
quien organice la solemne ceremonia.2778
(Salen)